El camino de la vida

Por Germán Muñoz

Crisis. Paro. Corrupción. Desesperanza. Inmovilidad. Deuda. Pérdida de valores. Recortes. Desahucios. Parece que hoy no sale de la boca de ningún español una palabra que aliente el ánimo. Todas las miradas se centran en los mismos personajes de un circo que parece no tener fin. Sin embargo, un público unido será capaz de desmantelar el espectáculo.

Se puede escapar de esta situación. Dar un giro completo al rumbo de nuestros pasos y empezar a decidir el fin de los mismos. Es tiempo de dar lo mejor de nosotros. De sacar pecho aunque se esfuercen por hundírnoslo. No hay excusas. Quejarte no va a hacer que tus problemas se esfumen.

Tan solo quiero que seas consciente de que tienes todo lo necesario para salir adelante, para dar un golpe sobre la mesa y cambiar tu realidad. Acuérdate de cuando eras niño. Soñabas con ser recordado, admirado, con formar una familia que a día de hoy puede que tengas y compartir con ellos todos tus éxitos.

No me vale un “no hay trabajo” por respuesta. No. Reinventarse es la solución. ¿Sabes cuántas empresas se pelearán por encontrar un profesional como tú, hecho a sí mismo y capaz luchar por sus objetivos? Es una cuestión de ilusión, de empezar a creer que eres tú y no otro el que debe empezar a sonreír. ¿Crees que soy un pobre iluso? No, te equivocas, soy alguien como tú movido por la garra y el coraje necesarios para cumplir cualquier reto.

Puedes ser el mejor. Es el momento de empaparte de nuevos conocimientos, de dejar de hablar para empezar a hacer. No tienes absolutamente nada que perder, pero sí mucho que ganar. Es posible. Está en ti. Nadie dijo que fuera una tarea sencilla. Sin embargo, nadie te avisó de que un día te verías en esta tesitura. Pero, ¿Te vas a quedar de brazos cruzados?

Mira a tu alrededor. Lo tienes todo. Familiares y amigos que te apoyan, un largo historial de habilidades, conocimientos y destrezas, una fuerza capaz de superar cualquier dificultad y cinco sentidos puestos en lograr el cambio. Apaga la televisión y levanta del sofá. Hoy empieza tu nueva vida. Sé por fin el señor de tu destino.

No importa que tengas 18, 30 o 56 años, que tu hijo o hija sea quién te lea esto, que tiempo atrás pensaras que no quedaba más remedio que esperar una oportunidad de encontrar un puesto fijo de trabajo, cierta estabilidad. Arriésgate. Es el momento de los valientes, de los inconformistas. El tiempo sabrá ponerte en el lugar que te mereces. Dale motivos suficientes para ello.

Adelante, sabes que eres capaz de lograrlo. Demuéstrate a ti mismo y al mundo de lo que eres capaz.

Hoy